La psicoterapia que imparto está basada en el proceso de psicoterapia Oxígeme

Oxígeme es un proceso de integración de psicologías y psicoterapias con énfasis en psicología transpersonal.

En la psicología transpersonal convergen las diferentes escuelas de psicología occidental: el conductismo, el psicoanálisis, y la psicología humanista, y recupera el núcleo del conocimiento de las enseñanzas de las antiguas tradiciones espirituales.

Es necesaria así una psicología que apunte más allá del ego, y pueda comprender la inmensa complejidad del ser humano sin reducirlo a alguna de sus partes.

El ser humano en su complejidad se compone de: CUERPO, INTELECTO, EMOCIONES y CONSCIENCIA-ENERGÍA, y cada aspecto debe ser trabajado y tenido en cuenta en terapia como un TODO.

Se buscaría así, alcanzar la vivencia de la CONSCIENCIA, dimensión superior del ser humano como fuente de verdadera curación.

Consciencia como dimensión superior de la propia mente con la que nos identificamos, generadora de conflictos, una consciencia que ordenaría la materia, el cuerpo, la mente y emociones del ser humano, una dimensión que se encuentra en lo más profundo y alberga las más altas potencialidades del SER.

Una psicología de la consciencia, busca así una transformación profunda de la persona a través de:

-Un proceso de AUTOCONOCIMIENTO,  atravesando y transformando los aspectos limitadores creadores de sufrimiento y frustración, que no nos dejan desarrollar nuestro verdadero potencial.  “Conócete a ti mismo y conocerás el Universo
– Un fructífero encaje con los demás seres que nos rodean y con la Tierra que habitamos, hacia un sentido de la vida profundo.

El ser humano nace de unos padres que vienen de una genealogía familiar. Ocupa así un lugar en el mundo, un hueco genealógico, con una estructura (corporal, mental, emocional y energética) que recibimos de nuestros padres.

A esta estructura le llamamos en terapia el MOLDE  de la persona. Este molde nos permite existir dentro de unas coordenadas determinadas, pero que puede llegar a convertirse en limitador, en una CORAZA.

El molde estaría constituido por:

– Fractales. Estructuras o secuencias energéticas, psicológicas y físicas,  formas individuales de estar en el mundo que nos empujan a actuar de una manera inconsciente y no podemos evitar. En terapia les llamamos: PATRONES, RUTAS, PERSONAJES y CORAZA

– Traumas. Serían experiencias sufrientes enquistadas de la memoria de la infancia y heredada.

El molde en su desarrollo y evolución llega a convertirse en algunas personas en un corsé aprisionante y asfixiador (coraza).

Cuando el molde ya no es el adecuado para soportar la carga traumática y las demandas de la vida, se convierte en una coraza que empieza a resquebrajarse.

Desde otros modelos se le llama enfermedad o patología, pero consideramos que es una visión muy limitada y negativa

En realidad se daría un proceso de lo que llamamos CRISIS EMERGENTE. Una crisis y emergencia del molde. Una crisis que vendría a romper el orden considerado normal en la vida de la persona.

Una crisis que aparece de forma súbita, inesperada, con un desasosiego general, haciendo a la persona creer que se está volviendo loca, llevándole a una inadecuación en todos los aspectos de su vida.

Esta ruptura no sucede como un proceso destructivo sino que mediante la crisis, el problema, el sufrimiento, el síntoma, nos está indicando qué necesitamos curar, mostrándonos curiosamente el camino hacia la curación.

EL OBSTÁCULO es así la PALANCA.

Debemos replantear el significado del sufrimiento, pues este nos hace detenernos de la inercia programada estresante de la vida, nos hace mirar dentro, nos delata, nos muestra la vulnerabilidad de la muralla que hemos construido y nos muestra qué debemos transformar.

Podríamos llamarlo un parto evolutivo. Una crisis que se presenta como una OPORTUNIDAD de transformación.

Partimos del modelo DISIPATIVO del Premio Nobel Ilya Prigogine, basado en las teorías del caos, como modelo explicativo de la dinámica de la crisis emergente.

El molde, como estructura disipativa, seguiría un proceso caótico que comenzaría con una SENSIBILIDAD de la persona, continuaría hacia una INESTABILIDAD y si se respeta el proceso terminaría en una BIFURCACIÓN transformativa.

Al disipar la estructura, permitiría acceder al mundo de la consciencia.

En el proceso terapéutico se trabaja a diferentes niveles:

  • Verbales.
  • Psicocorporales.
  • Energéticos.

Se trataría de disolver (disipar) el molde, para ello es necesario limpiar la MEMORIA:

  • Perinatal.
  • De la infancia.
  • De la herida familiar genealógica.

Limpiar la memoria significa transformar el odio y la venganza que subyace en lo más hondo, más allá del dolor y el sufrimiento, hacia los demás, en el fondo hacia uno mismo, en el fondo hacia los padres, generador de sufrimiento y enfermedad.

Así en el proceso de terapia trabajamos:

1.- Un proceso de TOMA DE CONSCIENCIA. Significa conocerse a sí mismo.

Investigar cual es el molde. A través del diálogo en la sala de terapia, apoyado de técnicas psicocorporales y energéticas.

Es importante acceder a una escucha interior, desde un silencio observador que permita un NO IDENTIFICARSE, y tomar una percepción más allá de la mente y los pensamientos rumiativos.

Para ello se trabaja con técnicas de la meditación zen, concretamente con HARA, centro vital del hombre,  puente entre el cuerpo y la consciencia.

2.- Perforar la sombra.

A través de la vivencia, del trabajo EXPERIENCIAL atravesar los aspectos negativos de la sombra de la memoria.

Desde la toma de consciencia y el trabajo experiencial con técnicas psicocorporales y energéticas derivadas de la BIOENERGÉTICA como es la VIBRACIÓN INDUCIDA® o las TÉCNICAS DE RESPIRACIÓN VENTRAL, entre otras.

3.- Alcanzar nuevos niveles de consciencia.

A través del proceso disipativo bifurcativo, poder acceder a niveles más profundos de autorrealización.

El proceso se dirige así hacia una RESPONSABILIDAD y UNIDAD PERSONAL, una congruencia, una alineación entre cuerpo, mente y emociones hacia la consciencia, entrando en el misterio del sentido profundo de la vida sabiendo qué hacer y por qué.

SESIONES INDIVIDUALES

Terapia en parte verbal, cara a cara, apoyada por diferentes técnicas psicocorporales y energéticas.

Trabajo dirigido a la unidad personal. Para ello se trabaja el molde: corazas y traumas.

Se trataría de conocernos a nosotros mismos, descubrir la memoria que somos para un día poder curar la herida familiar, a través de entrar en la comprensión, compasión y el perdón a nuestros padres.

SEMINARIOS FIN DE SEMANA

Seminarios diseñados para profundizar en el proceso terapéutico.

SEMINARIO CRISOL

El proceso de Crisol supone entrar en la cadena familiar de patrones negativos de conducta transmitidos de generación en generación. Entrar en la programación negativa que está unida al condicionamiento familiar asumido en la infancia y en las referencias familiares imposibles de evitar, que han rellenado así el vacío infantil. Entrar en la cadena de patrones negativos unidos al linaje y a los apellidos, para limpiarla, y no ser ya ni víctimas ni responsables de su transmisión.

Crisol™, inspirado en el Proceso Hoffman y en una síntesis de psicoterapias, responde a un diseño de integración, producto de más de tres décadas en el mundo profesional de la psicología y la psicoterapia.

El seminario dura una semana y se completa con tres reciclajes de fin de semana a lo largo de un año.

Para participar en el seminario es necesario un mínimo de seis sesiones individuales.

El programa cuenta con un grupo profesional de psicólogos/as.